¿quién vela tu cama?

No me gusta la oferta de cabeceros que hay en el mercado. Todos a medida, todos bien acabados, más altos, más bajos, de madera o tela, con rejilla, hasta el suelo, clavados o suspendidos…

Me parece mejor hacer algo diferente.

Es genial. Queda estupendo. No cuesta nada (solo tu esfuerzo). ¿queres ver paso a paso como se hace?
Pincha aquí:
http://www.designsponge.com/2011/11/diy-project-salvaged-barnwood-headboard.html

Érase una vez un palé que…

Que chulo y que bien queda. Ojo, no apto para todo tipo de estilos.
From http://www.designsponge.com/

Si no quieres complicarte la vida buscando una superficie como esta y restaurándola, en Ikea tienes una alternativa genial relativamente fácil de customizar

Con un tablero cualquiera también puedes apañarte un cabecero diferente y elegante. Este es de Ikea y lo tienen en negro o abedul. Cuesta menos de 80 €

Con esto trato de demostrar que tener un cabecero diferente no es más caro, sólo es más… original.

Disfruten

4 comentarios
  1. Mar Sanz dijo:

    Es cierto: las cosas a veces son más fáciles de conseguir de lo que parecen. Con un poco de ganas y de asesoramiento se pueden lograr objetos como este cabecero de madera, aunque también haga falta una dosis de habilidad manual, pero se consigue si te pones manos a la obra y compras los materiales necesarios. Puede quedar un resultado de lo más original y estiloso, si bien estoy de acuerdo que no es apto para cualquier estancia.

    • Restaurar un mueble es, para mi gusto, la opción más estilosa en una vivienda. Mejor que comprar uno nuevo

  2. Mar Sanz dijo:

    Sí, he visto muebles restaurados que tienen un algo especial, es cierto, como si el paso del tiempo y las mejoras les dieran un empaque que no tienen los nuevos.
    Por cierto, quería comentar que al ver la foto del cabecero de madera oscura con ese pintado en blanco a mano (“Awake my soul”) me recordó a otras imágenes que tenía guardadas en la memoria, pero no conseguía acordarme de cuál era. Ya me ha venido a la mente: tiene un toque a la publicidad de los diseñadores americanos por excelencia, Tommy Hilfiger y Ralph Lauren, que diseñan ropa para el hogar y la enmarcan en un entorno totalmente costero, de la costa este del país (Nueva Inglaterra), es decir, mucha madera, mucho color blanco, azul y rojo y mucho juego de rayas junto con fondos en liso. Los faros y el mar hacen el resto.